¿Se te traba Netflix? ¿YouTube tarda una eternidad en cargar? Tal vez la culpa sea de una velocidad insuficiente de tu internet. Descubre con nosotros qué tan rápido debe ser tu conexión para un streaming fluido en resolución estándar, alta y ultra alta.

Vivimos en la era del streaming, donde vemos películas, series y videos online cuando queremos. En este contexto, servicios de streaming como Netflix, YouTube, Max, Disney+ y otros se han vuelto indispensables en nuestras vidas. Pero, ¿qué pasa si el video se traba, se ve borroso, tarda una eternidad en cargar o ni siquiera se reproduce? Vamos a ver qué puede estar causando estos problemas.
La velocidad de la conexión a Internet se mide en megabits por segundo (Mbps). Para el streaming, es absolutamente crucial la velocidad de descarga (download speed), que determina qué tan rápido se descargan los datos de Internet a tu dispositivo: computadora, teléfono, tableta o televisión inteligente.
Cuanto mayor sea la velocidad de descarga, mejor será la calidad de la imagen y más fluida la reproducción del video. Al mismo tiempo, también depende del tipo de conexión que utilices. La conexión DSL suele proporcionar velocidades entre 5-100 Mbps y la conexión por cable puede llegar a 10-1000 Mbps.
Las redes móviles 4G LTE suelen proporcionar 10-50 Mbps, mientras que las nuevas redes 5G pueden alcanzar velocidades reales de 100-1000 Mbps. La conexión por satélite ofrece velocidades de 12-100 Mbps, pero puede estar asociada con una latencia más alta. La conexión más rápida es la de fibra óptica, que generalmente ofrece velocidades de 100-1000 Mbps o más.

Cada servicio de streaming tiene sus propios requisitos de velocidad de Internet, que varían según la calidad del video transmitido, desde resolución estándar (SD) hasta ultra alta resolución (4K).
En general, para la resolución estándar (SD) es suficiente una velocidad de 3 Mbps, para alta resolución (HD) se recomienda una velocidad de al menos 5 Mbps y para ultra alta resolución (4K) se necesita una velocidad mínima de 25 Mbps.
Las velocidades mencionadas son para streaming en un solo dispositivo. Si compartes Internet con tu familia o compañeros de cuarto que también ven videos en YouTube, necesitas contar con mayores velocidades de conexión.
Si planeas una noche de cine familiar en resolución 4K y al mismo tiempo tu hijo estará viendo caricaturas en la tableta, necesitarás al menos 50 Mbps de velocidad.
Además de la velocidad de descarga, la latencia también es importante para el streaming. La latencia se mide en milisegundos (ms) y es el retraso entre el envío de una solicitud desde tu dispositivo y su llegada al servidor.
La alta latencia se manifiesta en trabas de video, audio desfasado, respuesta lenta de las páginas web y una experiencia general de visualización y juego empeorada. Para un streaming fluido y juegos en línea, lo ideal es una latencia de hasta 50 ms.

Si lidias con Internet lento y el streaming es más una tortura que un relax, no desesperes.
Hay varios consejos para al menos mejorar la situación temporalmente:
Como puedes ver, asegurar la visualización fluida de tu película favorita no es ciencia espacial. Si no sabes qué velocidad de descarga o latencia tienes, prueba nuestra herramienta online para medir la velocidad de Internet. En poco tiempo sabrás en qué situación estás y si el streaming es realmente posible en tu conexión.

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